En este artículo se plantea la contraposición de los conceptos Escuela Tradicional y Escuela Nueva.
Cuando se plantea este debate se contraponen los conceptos con los que identificamos con una de ellas con otros totalmente opuestos que atribuimos a la otra. Se crea así un elogio y admiración a lo nuevo, innovador, a lo progresista, a la nueva escuela. Creando un sentimiento de rechazo a lo antiguo y estático.
Se dice que el objetivo de la educación tiene que ser hacer realidad esa utopía y ninguno de los dos conceptos es perfecto.
Si que es verdad que por norma general las corrientes que critican al sistema tradicional se identifican únicamente con los planteamientos escolanovistas y no siempre tiene por que ser así, hay otras corrientes que critican el sistema tradicional con ideas diferentes.
La Nueva Escuela “no es un sistema didáctico determinado, sino un
conjunto de principios tendiente a rever las formas tradicionales de la enseñanza”
(Arrondo, 2004, p. 8).
Críticas a la escuela tradicional defendidas por pedagogos marxistas y autores de corrientes alternativas son vistas en la actualidad como argumentos modernos y liberales, criticando la figura del maestro tradicional y autoritario y el ensalzamiento de modelos neurocientíficos y moralizantes.
La tendencia a la nueva escuela tiene una clara inclinación al mercado, escolanovismo de mercado. Este promete al maestro mejorar y facilitar sus prácticas mediante técnicas ligadas a la neurociencia, la inteligencia emocional o la gestión del conocimiento.
Las críticas al sistema tradicional dan lugar al nacimiento de dos movimientos: La neuropedagogía y la educación emocional.
El lugar central de la infancia en la pedagogía ha caracterizado el siglo XX. Es por eso que se le define como “el siglo del niño”, expresión que no es para exagerada ya que se le considera como el núcleo de la enseñanza y en sus emociones.
La neuropedagogía se centra en “La Revolución del Cerebro”, “una educación basada en el cerebro”. Se centra más en el discente y en sus necesidades que en el docente.
Muchas veces da la sensación de que los conceptos relacionados con la nueva escuela son actuales y que los antiguos autores defendían modelos pedagógicos autoritarios.
Sin embargo, si nos fijamos en teorías como la de Dewey vemos que ya mencionaba ideas que podemos relacionar con la nueva escuela respecto de la estructura de esta como que es importante no dar plazos estrictos ni tratar de enseñar currículos cerrados, sino que hay que entender que las potencialidades, dependiendo de cada persona, son muy diversas y que hay que entender todas y cada una de ellas. Destacando la figura del alumno, el cual tenia que tener en la escuela una experiencia única que le creara interés y así aprendería de verdad.

En la anterior tabla podemos ver la comparación de conceptos que se realiza cuando se ponen en contraposición los términos «pedagogía tradicional» vs. «pedagogía nueva».